lunes, 20 de enero de 2014

Somos iguales, amigos, hermanos.

Usted cree que somos enemigos, pero no. Somos hermanos que hemos pasado por las mismas cosas: con su hijo fuimos compañeros, jugábamos pelota.  Mi mamá se encuentra con usted en la mañana; nuestras casas son iguales, pero pintadas de diferente color. Somos hermanos, de clase si me permite un término que sé que usted odia. Por eso, nunca voy a verle como enemigo, aunque sé que usted a mí sí.
Nuestra diferencia es moral, nunca material. Tenemos las mismas expectativas de vida. Y pese a eso, usted rema del lado equivocado, siempre lo voy a considerar como un amigo, aceptando su pensamiento, pero no compartiéndolo.  Nunca voy a entender a los pobres como usted, que se alimentan y promueven los argumentos y silogismos más extraños e incomprensibles: “Si la derecha gobernara, todos seríamos ricos”, “los comunistas no creen en dios, dios es amor, por eso, los comunistas sólo tienen odio en su corazón” o “hay que votar por la derecha, son los que tienen la plata, los que saben gobernar porque dirigen empresas”. No sé si reír o llorar.
Yo pienso tan opuesto. Primero, nunca podría avalar a un gobierno de derecha, excluyente, fraudulento que le roba al pueblo.  Además, la derecha, es una bestia hipócrita que comió de un festín de fraudes y muertos, hoy lo niega, con la barriga llena y de manera hipócrita, como los sinvergüenzas que son. Y usted, usted piensa que está bien que hayan matado a sus hermanos de clase, porque andaban metidos en la guerrilla, se alegra por eso, y sigue insistiendo que era lo ideal.
Usted también es de los que comparte que dejen morir de hambre a todos los pobretones. A usted se le olvida que a los ojos de un rico, usted también cabe en esa categoría. Cuando un rico mira hacia abajo, desde la burbuja altar en que vive, mira a todos como una masa gris de flojos que quieren todo gratis.  Nos ven como usted ve a los chinos. ¿Se ha fijado en la cara de asco que ponen las señoras con tez blanca, cabello rubio y ojos azules, cuando ven a un cipote pobre vestido con ropa barata o a una cipota de cejas muy depiladas, teñida de rubia? ¿Se ha fijado cómo se ríen de la manera en que hablamos? Ellos no diferencian entre los subversivos y sus pobres.
Por una cuestión de piel, o mente, nunca podría defender a quien se ríe de mí, de los míos. Es una actitud anormal hasta con nombre científico: mal de Estocolmo. Usted padece de eso, usted defiende al matón del curso que le hace “bullying”. Usted defiende al patrón que le pega latigazos y goza de ellos. Usted es un masoquista que piensa que resistiendo sumiso, algún día va a ser enaltecido por su opresor. Pero se equivoca. Su amor por la clase alta nunca tendrá condecoración. No sea ingenuo, amigo.
La verdadera burguesía criolla nacional, se jura de sangre azul y que merecen por gracia divina gobernar este país. En esa loca teoría no cabe la meritocracia ni la democracia, tampoco cabe usted. Usted cree que ser de derecha lo eleva en la jerarquía social. Si estudiara un poco sobre ciencias económicas y sociales, se daría cuenta de lo contradictorio de su pensamiento y entendería por fin que dándole su voto a la derecha, perpetúa aún más la desigualdad social que lo separa de su paraíso millonario, del cual gracias a su pensamiento, se aleja años luz.
Fuera bueno que entendiera que por más que trabajemos toda una vida, 50 horas a la semana, el paraíso económico con el que usted sueña es imperfecto. Porque no todo en la vida es tener un plasma en el living o un carro del año, o una casa cara. Fuera bueno que dejara de quejarse tanto por las múltiples manifestaciones de grupos sociales en pro de la reivindicación y dignidad de los sectores más excluidos, a los cuales usted pertenece, pero quisiera que no existieran. 
Los inútiles y subversivos luchamos por dignidad, por una igualdad espiritual superior a la igualdad de posibilidades de consumo. Yo lucho porque lo quiero y lucho el doble para compensar que usted no luche, y me da pena y me da rabia e impotencia que no me entienda. Yo lucho  para que la niñita que le vende calendarios en el bus vaya a una escuela y tenga una buena educación, sus zapatos, uniforme, desayuno,  para que le despierten el espíritu crítico, que le enseñen del mundo y sus cosas horrendas y hermosas.
Aunque la tele nos muestre como violentos y enojados, la rabia que nos mueve nace de un amor profundo, conmovido por un mundo ultrajado. “El revolucionario verdadero está guiado por grandes sentimientos de amor”, dijo un hombre que usted odia, pero que tenía infinita razón. Yo lo quiero amigo, lo quiero y sufro por usted, porque le da la espalda a sus hermanos de clase y se cuadra como el verdadero enemigo. Créame que si las utopías que laten en mi corazón se concretaran, nunca más estaríamos en polos opuestos y yo a usted ya no tendría que decirle, despectivamente, que es un triste ingenuo, un pobre de mente y de bolsillo.
Pienso en una sociedad más justa, en dónde no nos enemistemos por el simple hecho de pensar diferente, en dónde no vertamos frases o consignas de odio hacia nuestros hermanos, en donde no nos demos duro entre pobres, por simples cuestiones que poco valen la pena a la larga, tomando en cuenta que para el rico, usted y su defensa hacia su actuar, poco o nada valen. Ya despegue de la pared a ese "héroe" asesino de sacerdotes, deje de pensar que en efecto el es inocente, y que si lo hizo él, en efecto estuvo bien. Ya deje de odiar a su vecino porque se puso una camisa roja, porque porta una con la foto de Monseñor Romero o el Ché Guevara, comience a razonar y deje de enorgullecerse porque fue un mal llamado "oreja" o parte activa de ORDEN, deje de odiar, deje de cantar ese himno de muerte y violencia, piense que ni en un millón de años para el rico usted será notorio, inicie leyendo un buen libro, créame amigo, ser de izquierda no significa no creer en Dios, muy por el contrario de ello, para nosotros los de izquierda, es importante crear una base social en la cual cada uno de nosotros tenga lo necesario para subsistir, desarrollarse como persona, y sobre todo forjarse un futuro de progreso y dignidad social. No somos enemigos, al contrario, luchamos porque inclusive sus nietos, vivan en una mejor sociedad, porque de igual manera, los consideramos hermanos.

jueves, 12 de diciembre de 2013

"Rumorología", la estrategia obsoleta de la derecha.


Cuando el discurso político pierde credibilidad, con frecuencia se recurre al rumor y a la promesa sin fundamento. En un país como El Salvador, donde la democracia se mueve en una eterna incertidumbre, el rumor y la incertidumbre se convierten en arma para la toma del poder político por parte de improvisados grupos y líderes de pacotilla.

Los rumores son especulaciones no confirmadas que se intentan dar por ciertas con un fin determinado y que buscan condicionar el comportamiento de los demás por encima de la verdad. En las sociedades tradicionales, el rumor corría de “boca en boca”; con los modernos medios de comunicación, los rumores tienen una fuerza extraordinaria para formar opinión. Los promotores de los rumores se cuidan mucho cuando promueven un rumor o una vulgar intriga, nunca señalan fecha, lugar y autores directos de sus patrañas.
Los aciertos o tropiezos de los candidatos presidenciales dan muestra de la eficacia de su comunicación.
 La comunicación formal o informal juega un papel importante y trascendente dentro de una campaña electoral. La transmisión adecuada de la información es primordial para contar con una campaña eficaz; la eficacia en la transmisión de los mensajes dependerá de la elección de los canales y de su correcto uso.

No obstante lo anterior, nadie puede evitar que en las campañas se dé un proceso muy común: la rumorología. “Ciencia” encargada de construir, inventar, propagar o dar por cierto un rumor. El reciente proceso electoral no ha estado exento: se ha inventado información no oficial, se ha interpretado o reinterpretado información oficial, se ha provocado un conocimiento erróneo o ficticio sobre temas que buscan afectar a candidatos, se afirman hechos sin pruebas, se crea el rumor, y nadie investiga, nadie comprueba, nadie explica, nadie exige, nadie castiga.

Los rumores no son gratuitos, tienen un fin; surgen de manera intencionada, son generados para conseguir un determinado objetivo, en su mayoría y en el contexto de una contienda política, son más negativos que positivos, pues buscan desprestigiar al contrincante construyendo y/o resaltando situaciones o actuaciones poco éticas y profesionales, con el objetivo de desacreditarlo ante la opinión pública.

Para desgracia de los salvadoreños y de nuestro sistema democrático, la presente contienda electoral se ha basado por parte de la derecha en no más que rumores, dimes y diretes, entre su candidato, contra los demás contendientes y no en presentar sus propuestas reales, como candidato.

En la actualidad la derecha se ha olvidado por completo de lo esencial en una campaña electoral, si, se ha olvidado de proponer un verdadero plan de gobierno, aceptable para la población, serio, viable a la hora de darle cumplimiento, saber qué proponen para transformar la realidad del país y cómo piensan gobernar a El Salvador, pero sobre todo en qué se diferencian sus proyectos de los otros, pues en las generalidades, el candidato pareciera que tiene las mismas propuestas, la diferencia se establece en los cómo y en la forma en la que dicho candidato de derecha ha llevado su campaña, hecho que la mayoría de las veces se desdibuja por la rumorología, por medio de la cual ellos realizan su campaña pobre y retrasada.

Faltan unos días para la elección presidencial, sin duda la guerra sucia y la rumorología aumentarán; por ello los ciudadanos debemos demostrar nuestra madurez política y nuestro compromiso con la democracia y las instituciones para evitar llegar al conflicto postelectoral que en nada ayudaría a El Salvador, pues ya tiene suficiente con la inseguridad, la violencia, el desempleo, el mediocre crecimiento económico, la inestabilidad económica externa, más otros problemas muy complejos, que vienen de años atrás, que nacieron años atrás y jamás aquellos  gobiernos del pasado se dieron la tarea de darles la importancia debida y combatirlos.

La campaña de la derecha queda a deber a los ciudadanos. Entre la guerra sucia y la rumorología tratan de diluir el planteamiento del candidato de la derecha de basar la campaña en propuestas poco serias, populistas y que no brindan una solución real a los problemas de los salvadoreños.

Aún podemos evaluar sin apasionamientos y dar el voto a quien garantice la paz y la tranquilidad de los salvadoreños, a quien garantice que puede generar, en verdad, los cambios que demanda El Salvador. Los ciudadanos podemos, con nuestro voto, decir que estamos hartos de que se ponga en juego la estabilidad de un país por el capricho de un candidato.

Los rumores abundan, sus fuentes son diversas y las motivaciones tienen diferentes destinos. Este proceso electoral pasará a la historia como un proceso basado en rumores y promesas poco sustentables, lo cual dice mucho del desgaste de nuestros políticos y de la irracionalidad en la forma de hacerse del poder.




sábado, 7 de diciembre de 2013



El Brindis del Bohemio.



En torno de una mesa de cantina,
una noche de invierno,
regocijadamente departían
seis alegres bohemios.

Los ecos de sus risas escapaban
y de aquel barrio quieto
iban a interrumpir el imponente
y profundo silencio.

El humo de olorosos cigarrillos
en espirales se elevaba al cielo,
simbolizando al resolverse en nada,
la vida de los sueños.

Pero en todos los labios había risas,
inspiración en todos los cerebros,
y, repartidas en la mesa, copas
pletóricas de ron, whisky o ajenjo.

Era curioso ver aquel conjunto,
aquel grupo bohemio,
del que brotaba la palabra chusca,
la que vierte veneno,
lo mismo que, melosa y delicada,
la música de un verso.

A cada nueva libación, las penas
hallábanse más lejos del grupo,
y nueva inspiración llegaba
a todos los cerebros,
con el idilio roto que venía
en alas del recuerdo.

Olvidaba decir que aquella noche,
aquel grupo bohemio
celebraba entre risas, libaciones,
chascarrillos y versos,
la agonía de un año que amarguras
dejó en todos los pechos,
y la llegada, consecuencia lógica,
del “Feliz Año Nuevo”...

Una voz varonil dijo de pronto:
—Las doce, compañeros;
Digamos el “requiéscat” por el año
que ha pasado a formar entre los muertos.
¡Brindemos por el año que comienza!
Porque nos traiga ensueños;
porque no sea su equipaje un cúmulo
de amargos desconsuelos...

—Brindo, dijo otra voz, por la esperanza
que a la vida nos lanza,
de vencer los rigores del destino,
por la esperanza, nuestra dulce amiga,
que las penas mitiga
y convierte en vergel nuestro camino.

Brindo porque ya hubiese a mi existencia
puesto fin con violencia
esgrimiendo en mi frente mi venganza;
si en mi cielo de tul limpio y divino
no alumbrara mi sino
una pálida estrella: Mi esperanza.

—¡Bravo! Dijeron todos, inspirado
esta noche has estado
y hablaste bueno, breve y sustancioso.
El turno es de Raúl; alce su copa
Y brinde por... Europa,
Ya que su extranjerismo es delicioso...

—Bebo y brindo, clamó el interpelado;
brindo por mi pasado,
que fue de luz, de amor y de alegría,
y en el que hubo mujeres seductoras
y frentes soñadoras
que se juntaron con la frente mía...

Brindo por el ayer que en la amargura
que hoy cubre de negrura
mi corazón, esparce sus consuelos
trayendo hasta mi mente las dulzuras
de goces, de ternuras,
de dichas, de deliquios, de desvelos.

—Yo brindo, dijo Juan, porque en mi mente
brote un torrente
de inspiración divina y seductora,
porque vibre en las cuerdas de mi lira
el verso que suspira,
que sonríe, que canta y que enamora.

Brindo porque mis versos cual saetas
Lleguen hasta las grietas
Formadas de metal y de granito
Del corazón de la mujer ingrata
Que a desdenes me mata...
¡pero que tiene un cuerpo muy bonito!

Porque a su corazón llegue mi canto,
porque enjuguen mi llanto
sus manos que me causan embelesos;
porque con creces mi pasión me pague...
¡vamos!, porque me embriague
con el divino néctar de sus besos.

Siguió la tempestad de frases vanas,
de aquellas tan humanas
que hallan en todas partes acomodo,
y en cada frase de entusiasmo ardiente,
hubo ovación creciente,
y libaciones y reír y todo.

Se brindó por la Patria, por las flores,
por los castos amores
que hacen un valladar de una ventana,
y por esas pasiones voluptuosas
que el fango del placer llena de rosas
y hacen de la mujer la cortesana.

Sólo faltaba un brindis, el de Arturo.
El del bohemio puro,
De noble corazón y gran cabeza;
Aquél que sin ambages declaraba
Que solo ambicionaba
Robarle inspiración a la tristeza.

Por todos estrechado, alzó la copa
Frente a la alegre tropa
Desbordante de risas y de contento;
Los inundó en la luz de una mirada,
Sacudió su melena alborotada
Y dijo así, con inspirado acento:

—Brindo por la mujer, mas no por ésa
en la que halláis consuelo en la tristeza,
rescoldo del placer ¡desventurados!;
no por esa que os brinda sus hechizos
cuando besáis sus rizos
artificiosamente perfumados.

Yo no brindo por ella, compañeros,
siento por esta vez no complaceros.
Brindo por la mujer, pero por una,
por la que me brindó sus embelesos
y me envolvió en sus besos:
por la mujer que me arrulló en la cuna.

Por la mujer que me enseño de niño
lo que vale el cariño
exquisito, profundo y verdadero;
por la mujer que me arrulló en sus brazos
y que me dio en pedazos,
uno por uno, el corazón entero.

¡Por mi Madre! Bohemios, por la anciana
que piensa en el mañana
como en algo muy dulce y muy deseado,
porque sueña tal vez, que mi destino
me señala el camino
por el que volveré pronto a su lado.

Por la anciana adorada y bendecida,
por la que con su sangre me dio vida,
y ternura y cariño;
por la que fue la luz del alma mía,
y lloró de alegría,
sintiendo mi cabeza en su corpiño.

Por esa brindo yo, dejad que llore,
que en lágrimas desflore
esta pena letal que me asesina;
dejad que brinde por mi madre ausente,
por la que llora y siente
que mi ausencia es un fuego que calcina.

Por la anciana infeliz que sufre y llora
y que del cielo implora
que vuelva yo muy pronto a estar con ella;
por mi Madre, bohemios, que es dulzura
vertida en mi amargura
y en esta noche de mi vida, estrella...

El bohemio calló; ningún acento
profanó el sentimiento
nacido del dolor y la ternura,
y pareció que sobre aquel ambiente
flotaba inmensamente
un poema de amor y de amargura.

De Guillermo Aguirre. 

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Campaña sucia de la derecha empobrece la política y lesiona la democracia.

En días recientes nuestro país ha sido testigo de varias denuncias sin respaldo, buscando desacreditar a algunos candidatos a las elecciones 2014.

Algunas de estas acusaciones llegaron a ciertos medios de comunicación provocando viralización de los temas entre los ciudadanos que utilizan redes sociales. Ante esto, parecería que estamos frente a indicios de las primeras manifestaciones de campañas sucias de nuestro proceso electoral. 

Las campañas sucias y negativas, independientemente del efecto que tengan en términos de destrucción del adversario o de daño a su reputación y credibilidad, son realmente perversas también para quienes las promueven.

Actualmente podemos observar que quienes utilizan estos métodos corrosivos, son grupos pertenecientes a una de las derechas mas oscuras y peligrosas de latinoamérica, si, la de nuestro país. En una democracia como la nuestra no sería la primera vez que se presente una campaña sucia. Cuando se plantea un campaña electoral hay tres espacios, la campaña positiva, negativa y sucia.  La campaña positiva, es sin duda, la que la mayoría de la gente desea, porque se trata de la discusión en el fondo. Con las otras el límite es poco tangible.”

La negativa sería aquella que señala las debilidades del otro candidato; sin embargo, podría caerse en la campaña sucia. “La campaña sucia es la que le hace más daño a la política nacional, porque se cubren con un manto de anonimato en donde se dicen cosas sacadas de contexto o no tienen relevancia”

En la medida que se acerca la cita de la ciudadanía con las urnas los pronunciamientos partidistas se internan por el terreno lodoso de la descalificación y la guerra sucia. Que la honra del que utiliza esta forma de comunicación política se afecte no es la peor consecuencia de toda esa guerra mediática.  A pesar de ser cierto que las campañas negativas sirven para contrastar muy claramente las posiciones de los candidatos, al perderse la argumentación, la calidad del debate, la propuesta y simplemente proponer la negatividad se empobrece la política. Por ahí leí que “Las campañas negativas no son tan efectivas como parecen, sino que lesionan el conjunto de la política democrática”. Lo negativo y lo sucio tienen paredes muy débiles y es muy fácil cruzarlas, y detrás de ese comportamiento se lesiona el conjunto de la política. 

Las cada vez más recurrentes acusaciones por parte de los partidos de derecha que hasta hace no mucho ejercían una especie de cogobierno en el país prefiguran un empeño de ambos por intoxicar a los ciudadanos y por generar animadversión entre éstos hacia el respectivo rival político, de cara a los comicios. 

Sería improcedente –y además es imposible– desacreditar de antemano todas esas acusaciones (dependiendo de dónde vengan) en la medida en que pueden aportar elementos valiosos de información a la ciudadanía, y porque ponen en perspectiva algunos de los vicios y rasgos ocurrentes en el ejercicio del poder, como la discrecionalidad y la opacidad con que se conducen los recursos públicos o la sospecha siempre latente de una colusión entre las autoridades y los estamentos delictivos. Haciendo énfasis en el hecho de que hacer publica cierta información sobre el mal proceder de el rival, en relación a haber cometido o participado en actos de corrupción, no pueda considerarse como campaña sucia, siempre y cuando, se pueda probar que lo dicho en efecto sea real.

Pero ese efecto colateral, por positivo que resulte, no alcanza para legitimar las verdaderas campañas sucias, cuyo objetivo no es el esclarecimiento y la fiscalización del poder público, sino el golpeteo político, y cuyos efectos perjudiciales para la vida republicana son conocidos: tienden a igualar en un amasijo repulsivo, a ojos de la población, a los distintos grupos de la clase política; alimentan la desconfianza generalizada hacia representantes populares, aspirantes y partidos y, más que estimular el voto ciudadano, generan apatía y falta de interés de los electores y profundizan la brecha existente entre éstos y sus gobernantes.

En tal circunstancia, corresponderá a la ciudadanía no dejarse contaminar por estos ataques, que no van únicamente hacia cierto sector de izquierda, mas bien es un duro golpe a la inteligencia del pueblo y a ese sentido critico, libre y soberano propio de cada habitante, asimilar críticamente los elementos de juicio que éstos puedan aportarle, mantener una postura ecuánime y reflexiva frente a ellos, y evitar, en esa medida, que la degradación que se observa en la clase política invada todos los ámbitos de la vida pública.

La derecha en El Salvador desesperada y en un intento irracional, cae bajo y utiliza de manera retrograda estos métodos por medio de los cuales se descalifica, se crean falsos rumores y un ambiente divisionista de desconfianza generalizado, que incluso a la larga se puede revertir en contra de ellos quienes la practican. 

Los candidatos de la derecha solo se interesan por el poder; sin importar proponer ideas claras que motiven al electorado, eso sin duda alguna es dañino, nos hace retroceder y no evolucionar como sociedad democrática. 

Al final, las “campañas sucias ensucian a quién quieren ensuciar y también a quién inicia la campaña, golpea tanto al que emite la falsedad como al que es atacado. 

Por eso usted amigo y amiga que emitirá el sufragio, recuerde votar quien propone proyecciones accesibles de cumplir, vote por un conjunto de programas, vote por la mejor planilla, por quien le ofrezca los mejores ministros, por los mas decentes, no siempre quien tiene más títulos tiene las mejores intenciones, no siempre el que habla mas y con mejor tono de voz, es quien es mas honesto, no se confundan, recuerde quienes si se han acordado de realizar programas sociales en beneficio de los mas pobres, no vote por aquellos mentirosos, por los que se basan en argumentos injuriosos y sucios para poder desarrollar su campaña electoral.



lunes, 11 de noviembre de 2013

Campaña sucia vs propuestas sostenibles.

"Nuestra democracia se forja en forma de injurias". La frase no es una muestra del desencanto ante las manifestaciones que se difunden por la red, en forma anónima que tratan de denigrar candidatos con afirmaciones sin sustento. 

Han pasado muchos años y persiste la sensación de que la campaña se vuelve sucia. En realidad, cambian las formas, pero la vieja pelea entre la campaña rastrera y la campaña de altura se mantiene vigente. La diferencia estriba, acaso, en que Internet y las redes sociales permiten que las informaciones que antes circulaban en rumores en las esquinas, posteriormente en volantes, impresos, periódicos y eventualmente en programas de radio y televisión, ahora tienen más facilidades para esparcirse.

Sin embargo, lo primero en esta materia es liberarse de falsas apariencias. Lo primero, todo el mundo clama por campañas limpias y de altura, pero pocos realmente las aprecian. Si en un debate prevalecen propuestas, suele tildarse de "aburrido". Los programas de gobierno son leídos por un porcentaje bajísimo de la población, la misma que suele lamentarse por "la falta de ideas".

Ante ello, surgen variedades de formas de hacer campaña que solo se pueden gestar a la sombra. Van desde la calumnia a la mentira, desde estirar la realidad hasta disfrazarla, desde camuflar afirmaciones sin sustento como denuncias, y alegar que hay conspiraciones para encubrir, precisamente, la falta de evidencias. Por ello deben recubrirse con el anonimato o enmascarando la fuente de procedencia de la información, tal cual sucede en nuestro país, como lo hemos visto, no desde hace poco, mas bien desde el pasado, desde muchos años atrás  campaña tras campaña, sectores recalcitrantes de la derecha mas oscura y retrograda, plantean de forma irreverente campañas des-informativas, de engaño, de miedo, de mentiras, pensando que de tal forma, se puede lograr sacar raja política electoral menoscabando la integridad y la imagen del contendiente, sin tomar en cuenta que como pueblo no necesitamos esa clase de campañas, que no queremos ser parte de campañas negativas, oscuras, violentas y peligrosas. Se trata de menospreciar la inteligencia del pueblo, pensando que aun somos tontos, que si vamos a creer en sus mentiras, que votaremos por su candidato que no propone nada nuevo, mucho menos bueno, pero si ataca, critica y se aferra desmesuradamente a esa clase de campañas oscuras. 

Las campañas sucias solo tienen el efecto que los electores le quieren dar. Si los ciudadanos son críticos y las rechazan, simplemente se vuelven apenas una anécdota. Pero si los ciudadanos caen en el vicio de las historias sin sustento, en no filtrar la información, pues es posible que la campaña sucia empiece a ser la protagonista, en detrimento de las opciones verdaderas que están sobre la mesa: "quiénes son, quienes los acompañas, cuál es la forma de pensar de sus partidos". Acá en El Salvador, la gente apenas comienza a reconocer esas formas retrogradas de hacer campañas negras de desprestigio, de medias verdades, en donde el electorado se ve sometido y engañado en ocasiones, a veces votando hasta por miedo, miedo infundado, sin fundamente lógico. 


Es un asunto de madurez política. Democracias maduras, requieren electores pensantes, críticos. Que no se limiten a pedir campañas limpias, sino que sean protagonistas del proceso, pidiendo datos, cuestionando, buscando información y analizándola. Por supuesto que es más sencillo limitarse a esperar que otros hagan el trabajo. Pero es el costo de la democracia.  La responsabilidad no puede endosarsele a otros, a menos que socavar la institucionalidad sea indiferente para el votante. Por ello, en este caso podemos decir que el pueblo tiene la campaña que se merece. La que decide validar.

Nosotros queremos campañas pro-positivas, de altura, de respeto, sostenibles, en donde se involucren cuestiones culturales, patrimoniales, de aprendizaje continuo, donde se creen espacios para todos, en donde todos queramos participar. No queremos someternos a sistemas injuriosos en cuanto a formas de realizar campañas electorales. 

Recordemos, la derecha en El Salvador desde tiempos inmemoriales nos ha venido engañando, con conceptos como el comunismo, Cuba, Venezuela, Hugo Chavez, Rusia, en fin, no olvidemos nunca que quienes mas utilizan esos medios, son los que menos proponen y son los que mas daño le han hecho a El Salvador.

Es más complicado que todo lo que hemos mencionado, por supuesto, pero en el fondo, hay una realidad irrefutable. La diferencia entre una campaña sucia y una campaña limpia es cada uno de nosotros. Usted, yo, todos.




martes, 8 de octubre de 2013

Por Inmoralidad Notoria.

Bueno pues iniciando esto, por inmoralidad notoria y perversión aun mas 
notoria siempre se le ha catalogado como un ser sin valores morales, pero con 
muchos anti valores por procrear a futuro.

Y que es lo que le gusta entonces para ser considerado el "inmoral de inmorales"?
Ah si, lo que le gusta es la vida bohemia, lo alternativo, lo poco metódico, lo simple,
lo fácil de sobrellevar, el poco existencialismo, para ser mas corto el cuento, lo 
que le gusta al sujeto es la juerga popular y eterna, el bullicio, el contacto con 
mujeres fáciles de "enamorar", deleitarse con sus mieles, un día si y otro también.

Ah!! pues entonces somos de los mismo, a mi me gusta conocer y ser parte de 
la vida de muchas señoritas, dejando a un lado el final feliz, y que como funciona
eso pregunta unos por ahí............Ah pues eso es sencillo, salgamos una noche a la 
calle de la nueva amargura de Masferrer, sólo que esta no es tan amarga, y pues
usted sabe, un par de tequilas sin llevar la cuenta y las cosas se ponen mas sencillas.

Y que la última vez que me dedique a sobrellevar mi depravación, ni se como es que
termine llegando a mi casa, sólo me recuerdo haber cantado canciones de Sabina con
una desconocida en aquella barra de dudosa procedencia, de aquel bar de no tan mala muerte.

A pues y entonces porque la Inmoralidad les molesta pues, que acaso ustedes son super 
moralistas, que en su vida han cometido inmoralidad alguna, que acaso son santos?
Se lo pregunte a la tipa que yace casada con aquel sujeto que se cree como pre fabricado
por los mismos ángeles y llegado a la edad adulta sin pecado alguno; así es, a ella se lo 
pregunte, creo que ella me daría una excelente respuesta, hipócrita he increíble, pero buena.

Y mira, lo triste es que la susodicha ya ha actuado con toda la concupiscencia del mundo, 
de forma extrema, teniendo ya compromiso con uno, lo hizo con otro, y resulta que yo soy 
el personaje mas inmoral de la historia, por dedicarme a ser libre y no dañar ningún corazón. 

Vaya, entonces lo que quiere es que me comporte como que no fuese libre, como que si mi 
vida estuviese podrida y que la alegría no existiese, eso quieren quizás verdad?

Aquella bella señorita a la cual enamore en aquella ocasión pero que no fue de verdad, que solo
fue una mentira piadosa para lograr mis objetivos, reconfortarme en su delicado cuerpo olor a 
esencia de vainilla, penetrable en cada uno de los poros de mi cuerpo, ese bello aroma que incita
al  éxtasis de profunda noche y madrugada de deseo y cautivadoras caricias indebidas. 

Que no pensaste que era una mentira piadosa y que si creíste en un mundo a mi lado, lleno de amor y mucha estabilidad de todos los tipos, sacrificando mi libertad y aquellas noches de deseo desenfreno; NO!! para nada eso es imposible, si usted gusta, nos vemos cuando quiera y hacemos lo que quiera, pero nada mas, a las seis de la mañana se acaba el encanto, para mi y para usted guapa!!

Pero eso que ha nadie le debería de importar, le importa a medio mundo, hasta aquella señora
que hecho a la calle a aquel noble perro que hoy en día se moja todas las noches, que apesta 
y no come nada, pero esta ahí fiel a su dueña que lo detesta por ser lo que es, un perro!!

Y si mejor decido de todas formas si hacer caso a los convencionalismos sociales que tanto 
me indignan y me hacen sacar de quicio a pesar de mi alto nivel de pacificación, así o mas!!
A pues, mejor no, sigo con mi vida, miserable pero irresistiblemente bella. Y que pasa si
las cosas no mejoran, si la critica no muere, ya se, que me valga todo y que siga enamorando 
jóvenes "inocentes" en aquellas oscuras noches, en dónde el tequila sobra y el espíritu bohemio
brota con aquel vacía que dejo aquella novia que tanto ame y sigo amando sin mesura. 

En Octubre me hicieron un juicio "de valores" en donde fui procesado por el delito, de, ah si, ni es delito pero para ellos es malo e imperdonable, como los maleficios, en fin, fui culpado de ser un pobre ser sin valores, mi notoria inmoralidad dio rienda suelta a una amplia gama de acusaciones, motivadas por envidias, claro como ellos en su vida fueron capaces de robar mas de 2 corazones en una misma semana, "yo soy fiel" dijo el esposo de la esposa infiel, y no es que haya querido,mas bien su triste inexistencia es incapaz de sobrellevar un amorío de noche de Diciembre, son falaces y ambiguos al respecto de su comportamiento y pensamiento, Santo Dios!!

Y por mi notoria inmoralidad, me gane desde ya el infierno según la doña hija primerísima de la
catedral del pueblo, que porque mis actos, son motivados por el mismísimo diablo, que ya no
tengo arreglo, que mi vida va a terminar mal, y que no se que otras cosas mas, cosas que solo
personas con malos sentimientos podría inventar.

Saben que me pongo a pensar, que sin mi notoria inmoralidad no habría conseguido los favores de la Alejandrina, te acordas de ella? Bueno, yo si, y si no te acordas de ella, es porque, ah si, vos no la viste como yo la vi, no recorriste su desnudes como yo lo hice, mientras vos estabas pues, dormido a plenas nueve de la noche, en un día viernes de juerga y de Joaquín Sabina......te vas a arrepentir de haber llevado esa vida aburrida, y simple cuando cumplas 50 años.

Como cuando el demonio acaeció por estar enamorado de aquella rubia que solo quería, 
su dinero, sexo seguro y olvidarse de lo que paso, mientras el demonio, sufrió por amor, 
cuando la encontró con otros en el mismo momento y el mismo lugar en el cual la noche
anterior la dejo, creyendo era solo su lugar y de nadie mas.

Y es que es el triste desenlace de siempre, te das cuenta que no aprovechaste tu 
juventud, que no diste rienda suelta a tu libertad.

Adoradores de lo que todos adoramos, adorador de la belleza femenina, las seducimos y 
nos tomamos su esencia sin pedir nada a cambio, si ofrecer amor, sin reprochar estados
de ebriedad a la hora de decir si a todo, y que las viles y vulgares rameras no existan y sean
todas pulcras solo por una noche, y que sean tus novias y que tus mejores amigos te acompañen,
y que se deleiten, y que el vino desborde la copa y rebalse y todos bebamos de ahí, y que el 
espíritu de Roque y Salarrué nos acompañe, y que la doble moral se asesinada porque vos 
sabes es dañina y nos atañe y nos consume y nos hace esclavos, que cantemos todos juntos
la canción mas bonita de la noche, que nos emborrachemos y seamos todos hermanos por
una sola noche, que el compromiso no exista y sin previo aviso me robes todos los besos 
del mundo por el solo hecho de ser la mas hermosa de la noche, que sea por obtener tu lado
excitante, tu piel de fémina gradual y persuasiva, joven, de cabello castaño..........que todo
lo bueno ocurra esa noche y que al despertar sea sábado y se repita mil veces, hasta que 
deseemos descansar para regresar al festejo de catálogo inmoral, que siempre subsistas en 
libertad y que si llega a libertinaje y te convertís en un romano moderno, lo disfrutes. 

Y finalizando, no acuses injustamente sin saber porqué y acusas, no motives odios interiores 
sin establecer causas, que la envidia no sea la base fundamental que termine socavando tu 
dignidad como persona, que la infidelidad no te sepa a pecado, que todo sea amor, seducción, 
placer, amistad, amor y deseo!!









Diario pasajero.

La última hoja de aquel calendario, era un sábado 23 de Noviembre, justo ese día fue inolvidable; No me acuerdo cuantos años pude haber tenido, sólo recuerdo mis ojos llenos de ternura, infancia y a la vez melancolía. Era una mañana, hacía un gran frío, mi mamá me había puesto un suéter azul, un pantalón de lona, tenía unas papas en mi mano, era un mocoso, que había vivido en la clandestinidad por muchos años.

No conocía a aquel hombre, tenía una gran barba, delgado, inoportuno, lejos de sentir miedo hacia el, sentí confianza y calidez, sobre todo por la forma como me trato, me cargo entre sus brazos, y supe que, supe que no era un desconocido, supe que era aquel que en mis sueños llegaba por momentos, cuando despertaba llorando en las madrugadas, aquel que estaba por segundos y luego sólo desaparecía, hasta que un día se fue, se fue y para nunca mas volver, hasta aquel buen día en que las cosas volvieron a la normalidad.

Portaba una camisa gris, descuidado, de largo cabello, me tomo de la mano y caminamos juntos por aquel parque desconocido; me imagino mis semblante de aquel día, pase de ser aquel niño olvidado y victima de aquello tan terrible, todo había terminado, de nuevo gozaba con aquella figura paternal, la cual solo podía ver en lapsos cortos; al inicio costaba decir papá, pero el amor y la dedicación que el puso fue lo que se gano mi cariño de niño inocente. Desde aquella mañana de noviembre las cosas fueron mas fáciles para nosotros, fue en 1991, todo me supo a felicidad, la navidad fue distinta, no estuve solo, borre aquel recuerdo de aquella figura que de niño veía en mis sueños, cuando se asomaba a mi cuna y desaparecía, y reaparecía por instantes y volvía a desaparecer...........la realidad fue otra, las causas ahora las comprendo, agradezco por completo ese sacrificio, no solo fue por mi futuro, sino por el futuro de muchos, ahora soy un hombre, comprendo cuan difícil fue para el hacer lo que hizo, yo me veo en su reflejo y me respondo si lo hiciera, sin dudarlo me negaría, pues no me alejaría de mi hijo por ningún motivo, no soportaría, moriría de tristeza, aunque si las situaciones fueran adversas, ofrecería mi vida por la causa y por el futuro de mi hijo.